El 88 % de los altos directivos de grandes empresas considera que un fallo en la soberanía de datos podría costarles el puesto, pero el 64 % de las organizaciones no dispone de una estrategia formal para gestionar la ubicación de sus datos ni quién puede acceder a ellos. Estas son las principales cifras del Global Data Sovereignty Report 2026, una encuesta realizada por Everpure, la antigua Pure Storage, a 2.100 responsables en ocho países, y publicada el 30/09/2026.
Las claves del informe de Everpure sobre soberanía de datos en 20 segundos
- El 88 % de los directivos teme perder su puesto por una vulnerabilidad en la soberanía de los datos.
- El 64 % de las empresas carece de una estrategia formal para abordar la soberanía de datos.
- Sólo el 9 % prioriza protegerse del acceso extraterritorial a sus datos.
- El estudio fue encargado por un proveedor de gestión de datos y no incluye datos de España.
La consultora Vanson Bourne realizó la encuesta en junio de 2026 a directivos y responsables de TI de grandes empresas en Reino Unido, Francia, Alemania, Australia, Japón, Corea del Sur, Singapur e India. No hay datos específicos de España ni de Estados Unidos. Tampoco se dispone del desglose por sectores ni del número de encuestados que pertenecen a puestos de alta dirección, grupo al que se dirige el 88 % mencionado.
Preocupación elevada, preparación escasa
El informe refleja una discrepancia clara entre lo que los directivos consideran importante y las acciones que han tomado sus organizaciones. El 90 % reconoce que la soberanía de datos es un problema empresarial y el 91 % teme daños económicos y reputacionales ante una posible falla. Además, el 85 % está dispuesto a renunciar a funciones avanzadas por trabajar con un proveedor local o soberano, mientras que el 40 % ya limita el uso de servicios SaaS dependientes de infraestructuras fuera de su país.
En términos de preparación, los números indican la existencia de importantes brechas: el 62 % no tiene una visibilidad completa sobre quién puede acceder, gestionar o controlar sus datos; el 56 % no cuenta con planes específicos para responder a solicitudes extranjeras o a interrupciones por motivos geopolíticos, y otro 56 % admite carencias en perfiles o capacidades para proyectos relacionados con la soberanía digital. Además, un 36 % reconoce dificultades para obtener apoyo ejecutivo.
Quizá la cifra más llamativa es que solo el 9 % sitúa entre sus prioridades principales la protección frente a accesos extraterritoriales, es decir, contra peticiones de datos basadas en leyes extranjeras, como la CLOUD Act estadounidense. Este es uno de los riesgos más debatidos en Europa respecto a quién controla realmente la infraestructura, en contraste con el hecho de que el 90 % se toma en serio este asunto.
¿Basta con saber dónde están los datos?
Alex McMullan, director de Tecnología Internacional de Everpure, resume la cuestión: «Los altos ejecutivos saben que su puesto puede depender de la soberanía de datos, pero muchos todavía se enfocan en los riesgos equivocados». Para McMullan, la soberanía no se reduce a la localización física, sino a tener visibilidad y control total sobre los datos. Las interrogantes clave son quién puede acceder a ellos, qué jurisdicciones aplican y si los datos o servicios críticos podrían verse interrumpidos.
Rahiel Nasir, director de investigación en soberanía digital de IDC, comparte esta valoración: «La soberanía digital ha pasado de una cuestión de cumplimiento a una preocupación central en los consejos de administración». Nasir señala que el verdadero reto reside en gestionar todos los accesos y transferencias de datos, incluidos los metadatos, protegerse de peticiones de datos provenientes de otras jurisdicciones y mitigar el riesgo asociado a proveedores, ante la incertidumbre geopolítica.
Everpure propone un enfoque de soberanía desde el diseño, mediante controles ajustados a la criticidad de cada conjunto de datos, aplicaciones y cargas de trabajo. La idea es evolucionar de una soberanía exclusivamente nacional a una soberanía corporativa, alineada con el apetito de riesgo de cada organización. Según la compañía, de esta forma es posible proteger los activos estratégicos sin renunciar a la escala y las ventajas que ofrecen los grandes proveedores de nube y SaaS.
Un estudio respaldado por producto
Es importante tener en cuenta quién respalda este informe. Everpure, que cambió de nombre a comienzos de 2026 tras adquirir la empresa de descubrimiento de datos 1touch, desarrolla herramientas para inventariar y clasificar datos. El comunicado concluye recomendando su producto Everpure Data Intelligence, que permite descubrir y clasificar información en plataformas en la nube pública, aplicaciones SaaS y almacenamiento de terceros. La conclusión de que hay falta de visibilidad está alineada con el enfoque comercial de la compañía.
Esto no invalida los datos, pero sí invita a interpretarlos con cautela, especialmente dado que la metodología no se detalla en el comunicado. Para el lector en España, el estudio refleja una preocupación creciente por la soberanía digital, la cual aún no se traduce en un conocimiento pleno de las alternativas disponibles, como ya explicó Revista Cloud.
Preguntas frecuentes
¿Qué avances revela el Global Data Sovereignty Report 2026?
Que el 88 % de los responsables encuestados creen que una vulnerabilidad en la soberanía de datos podría costarles el cargo, mientras que el 64 % de las organizaciones no cuenta con una estrategia formal en esta materia.
¿Quién realizó la encuesta?
La encargó Everpure, anteriormente Pure Storage, a la consultora Vanson Bourne, que consultó en junio de 2026 a 2.100 responsables de TI y directivos de grandes empresas.
¿Incluye datos de España?
No. El estudio abarca Reino Unido, Francia, Alemania, Australia, Japón, Corea del Sur, Singapur e India.
¿Qué implica el acceso extraterritorial a los datos?
Se refiere a solicitudes de datos que las autoridades de un país pueden realizar a empresas bajo su jurisdicción, aunque los datos estén almacenados en otro país, como permite la CLOUD Act de Estados Unidos. Solo el 9 % de los encuestados considera esto prioritario.
Fuentes:
