En la edición 2026 del CES, Lenovo y NVIDIA han centrado su atención en un concepto fundamental para el futuro de la inteligencia artificial: la industrialización del cómputo. Tradicionalmente, las presentaciones en eventos como CES se llenan de promesas relacionadas con potencia, pantallas o capacidades gráficas. Sin embargo, en esta ocasión, ambas compañías han destacado la importancia de escalar y agilizar la implementación de infraestructuras de IA a nivel industrial.
Durante el evento Tech World @ CES 2026, celebrado en Sphere, Las Vegas, Lenovo y NVIDIA anunciaron el programa conjunto “Lenovo AI Cloud Gigafactory with NVIDIA”. Este proyecto busca facilitar a los proveedores de servicios en la nube de IA la creación de “fábricas de IA” a escala de gigavatios, permitiéndoles desplegar servicios avanzados con mayor rapidez y eficiencia. La iniciativa responde a una realidad que enfrentan muchas empresas: entrenar modelos de IA es costoso, pero llevar estos modelos a producción —con datos reales, usuarios y latencias en tiempo real— es el verdadero desafío que determina el retorno de la inversión.
Un aspecto central del discurso es el concepto de “tiempo hasta el primer token” (TTFT). Este indicador mide cuánto tarda un sistema en devolver la primera respuesta útil ante una petición. En un mundo donde los agentes de IA realizan tareas en tiempo real, consultan herramientas y responden de manera instantánea, reducir el TTFT se vuelve crucial para mejorar la experiencia del usuario, aumentar la productividad y reducir costos operativos. La meta del programa es que los proveedores puedan lograr TTFT en semanas, gracias a componentes listos para desplegar, asesoramiento especializado y procesos de construcción repetibles que simplifican la escalabilidad rápida sin sorpresas.
La discusión sobre la escalabilidad también implica desafíos técnicos significativos. Hablar de “gigavatios” de potencia requiere instalaciones con una alta densidad de cómputo, lo que obliga a replantear el diseño térmico, las redes, el almacenamiento y la operación. En este contexto, Lenovo destaca su tecnología Neptune, un sistema de refrigeración líquida que permite gestionar eficiente la alta densidad de componentes, facilitando la operación de infraestructuras de gran escala sin incrementar excesivamente el consumo energético. Además, la colaboración propone reducir la fricción desde el diseño hasta la operación, mediante servicios integrados que cubren todo el ciclo de vida de estas infraestructuras, acelerando aún más los procesos.
En el plano técnico, la propuesta se apoya en la hoja de ruta de NVIDIA. La colaboración incluye acceso a la arquitectura Blackwell Ultra, capaz de diseñar clústeres a medida con opciones de computación acelerada, almacenamiento y redes de alto rendimiento. Se destacan sistemas como el GB300 NVL72, que integra 72 GPUs Blackwell Ultra y 36 CPUs NVIDIA Grace en una plataforma refrigerada por líquido, diseñada para operaciones a nivel de rack. También se planea soporte para la nueva generación Vera Rubin NVL72, un sistema líder en entrenamiento e inferencia que combina 72 GPUs Rubin y 36 CPUs Vera, con avanzadas opciones de conectividad y seguridad para fábricas de IA de próxima generación.
El enfoque estratégico subyacente es que estos desarrollos no solo buscan vender servidores, sino asegurar que los clientes puedan migrar de una generación de infraestructura a otra sin rediseñar sus operaciones completas, facilitando la adaptación a modelos de IA cada vez más grandes y multimodales, con redes y sistemas de almacenamiento ultrarápidos.
Este cambio de paradigma refleja la transformación en la industria, donde el valor no se mide únicamente por la potencia bruta de cómputo, sino por la rapidez con la que se obtienen resultados. La tendencia apunta hacia servicios de IA como producción industrial, con métricas precisas, control de calidad y escalabilidad controlada. En este contexto, la operación de infraestructura de alta densidad, combinada con avances en refrigeración líquida y tecnologías de red, será clave para que la IA empresarial avance de manera efectiva y sostenible en los próximos años.
