Het geheugen wordt weer duurder voor elektronica: LPDDR5X stijgt met 89% in het tweede kwartaal

El incremento en los precios de la memoria ya no se limita a los módulos DDR5 para ordenadores personales. La presión se ha extendido a dispositivos móviles, portátiles, consolas, sistemas embebidos y almacenamiento flash. Según datos recopilados por medios especializados e informes de SigmaIntel, en el segundo trimestre de 2026 se observaron subidas muy significativas en memorias de consumo: LPDDR5X aumentó un 89 %, LPDDR4X un 75 %, DDR4 aproximadamente un 50 %, UFS un 103 % y los SSD PCIe 4.0 un 54 % en comparación con el trimestre anterior.

El origen del problema radica en una cadena de suministro que ha cambiado sus prioridades. Los fabricantes de memoria están destinando mayor capacidad a productos de mayor margen, como HBM para aceleradores de inteligencia artificial, DRAM para servidores y eSSD para centros de datos. Este reasignamiento reduce la disponibilidad de componentes para el mercado de consumo, justo cuando fabricantes de PCs, smartphones, consolas portátiles y electrónica de bajo coste siguen necesitando grandes volúmenes de DRAM y NAND.

La IA desplaza capacidad y aumenta los precios de la memoria de consumo

La demanda de infraestructura de inteligencia artificial ha revolucionado el mercado de la memoria en todos sus aspectos. Los grandes clústeres de IA requieren HBM, DRAM de servidor, SSD empresariales y componentes de alto rendimiento para alimentar GPUs, CPUs de servidor y sistemas de almacenamiento masivo. Debido a que estos productos generan mayores márgenes y contratos más estables, los fabricantes priorizan esa capacidad frente a la memoria convencional.

El inconveniente es que la producción de memoria no puede modificarse rápidamente. Las obleas, líneas de fabricación, procesos y acuerdos de suministro poseen inercias prolongadas. Si más capacidad se destina a HBM o productos para centros de datos, la oferta para memorias de consumo como LPDDR, DDR4, UFS, eMMC o SSD se ve reducida. El resultado es una subida generalizada de precios que ya empieza a reflejarse en el coste final de muchos dispositivos.

Datos publicados por SigmaIntel muestran un mercado tenso en prácticamente todas las categorías. La LPDDR5X de 96 Gb, equivalente a 12 GB, pasó de 77,1 dólares en el primer trimestre a 145,9 dólares en el segundo, un aumento del 89 %. La LPDDR4X de 32 Gb subió un 75 %, de 26,2 a 45,9 dólares. En DDR4, los chips de 16 Gb aumentaron un 49 %, mientras que los módulos de 16 GB subieron un 51 %.

ProductoCapacidadPrecio 1T26Precio 2T26Incremento trimestral
DDR416 Gb (2 GB)19,2 dólares28,5 dólares+49 %
DDR416 GB137,3 dólares207,1 dólares+51 %
LPDDR4X32 Gb (4 GB)26,2 dólares45,9 dólares+75 %
LPDDR5X96 Gb (12 GB)77,1 dólares145,9 dólares+89 %
eMMC 5.116 GB13,4 dólares22,6 dólares+69 %
UFS 3.1256 GB31,0 dólares62,7 dólares+103 %
SSD PCIe 4.0512 GB82,0 dólares126,3 dólares+54 %
uMCP4X256 GB + 64 Gb72,5 dólares150,4 dólares+107 %

Smartphones, consolas y PCs también afectados

El incremento en los precios de LPDDR5X afecta especialmente a muchos productos actuales con memoria soldada: smartphones, ultrabooks, dispositivos portátiles, tablets y equipos compactos. A diferencia de la memoria para escritorio, que el usuario puede adquirir y reemplazar, la memoria LPDDR suele estar integrada en el diseño del dispositivo. Si su coste aumenta de manera abrupta, las opciones del fabricante son limitadas: subir el precio, reducir margenes, recortar capacidad o retrasar configuraciones.

El caso de UFS también es relevante. Este tipo de almacenamiento se emplea en teléfonos, tablets, dispositivos Android de gama media y alta, consolas portátiles y sistemas embebidos. Una subida del 103 % en UFS 3.1 de 256 GB impacta directamente en el coste de productos donde el almacenamiento interno es clave para la experiencia. Esto puede afectar modelos con 128 GB, 256 GB o 512 GB, empujando a los fabricantes a ofrecer opciones más diferenciadas en capacidad.

En el segmento de SSDs de consumo, el aumento del 54 % en unidades PCIe 4.0 de 512 GB confirma que la NAND tampoco escapa a esas tensiones. La demanda de eSSD para centros de datos y servidores de IA impulsa el mercado empresarial, mientras que la oferta para consumidores se vuelve más limitada. DRAMeXchange también refleja la tensión en precios spot de DDR4 y DDR5 en junio de 2026, con módulos DDR5 de 16 GB en niveles mucho más elevados que hace apenas un año.

Para el usuario final, esto puede traducirse en ordenadores más caros, menor cantidad de RAM en configuraciones estándar, SSD de menor capacidad, móviles con saltos de precio según la capacidad y dispositivos de bajo coste con componentes más antiguos. Aunque no siempre será evidente con un simple “la memoria ha subido”, sí se reflejará en fichas técnicas más ajustadas o en etiquetas de precio menos atractivas.

El mercado espera menos subidas, pero no una vuelta a los niveles de 2025

La noticia algo más optimista es que SigmaIntel indica una posible moderación en la segunda mitad del año. Esto no implica que los precios vuelvan a los niveles de 2025. Es más probable que el ritmo de incremento sea menor si algunos fabricantes ajustan su volumen de pedidos, si la demanda en ciertos segmentos se desacelera o si la presión se concentra más en gamas medias y altas.

Por otro lado, la gama baja puede verse afectada de otra forma. Si los consumidores adquieren menos dispositivos caros, los fabricantes podrían reforzar modelos económicos con configuraciones más austeras. No obstante, esta contención puede implicar menos memoria, capacidades de almacenamiento reducidas o tecnologías menos recientes. En un mercado tenso, “barato” no siempre equivale a buena relación calidad-precio; en ocasiones, significa recortes en las especificaciones.

La evolución también dependerá del desarrollo de la IA. Mientras los grandes proveedores de servicios en la nube, laboratorios de modelos y fabricantes de servidores continúen asegurando capacidad en HBM, DRAM para servidores y eSSD, los productos de consumo lucharán por lo que quede disponible. Empresas como NVIDIA, AMD, Intel, las hiperescalares y fabricantes de aceleradores están absorbiendo memoria a niveles sin precedentes, priorizando esa demanda económica.

El caso de LPDDR ilustra bien esta tendencia. Parte de esta memoria, tradicionalmente vinculada a móviles y portátiles, está siendo incorporada en plataformas de servidores y sistemas de aceleración. Tom’s Hardware advertía que el uso de LPDDR5X en plataformas como Grace y futuras arquitecturas de NVIDIA también puede tensionar la memoria “de smartphone”, dado que los volúmenes en centros de datos de IA superan con mucho a los de un dispositivo individual.

La consecuencia es clara: el consumidor ya no compite solo contra otros usuarios por RAM o SSD. Indirectamente, compite con centros de datos de IA, contratos empresariales y productos de mayor margen para los fabricantes de memoria. Esa presión redefine las reglas del mercado.

Durante años, la memoria fue uno de los componentes que más contribuía a reducir los costes de la informática personal, ofreciendo más capacidad por menos dinero con cada generación. En 2026, ocurre lo contrario: la infraestructura de IA está absorbiendo capacidad industrial y elevando tecnologías que parecían maduras, desde DDR4 hasta eMMC o UFS.

La moderación en los precios puede llegar en los próximos trimestres, pero es poco probable que el mercado vuelva rápidamente a los niveles de antes. La memoria se ha convertido en un recurso estratégico para la inteligencia artificial. Cuando un componente pasa de ser un insumo de consumo masivo a una prioridad para centros de datos, los precios de móviles, PCs y consolas sienten esa influencia.

Preguntas frecuentes

¿Por qué han subido tanto los precios de la memoria en el segundo trimestre de 2026?
Porque los fabricantes priorizan HBM, DRAM para servidores y eSSD para centros de datos de IA, productos de mayor margen. Esto reduce la oferta para memorias de consumo y empuja los precios hacia arriba.

¿Qué productos son los más afectados?
Smartphones, portátiles, consolas portátiles, PCs, tablets, dispositivos embebidos y cualquier equipo que dependa de LPDDR, DDR4, UFS, eMMC o NAND de consumo.

¿Se reducirán los precios en la segunda mitad de 2026?
SigmaIntel indica una posible moderación en el ritmo de incremento, pero no una rápida caída hacia niveles de 2025. Es más probable que los precios suban menos que que caigan significativamente.

¿Conviene comprar RAM o SSD ahora?
Depende de la urgencia. Si necesitas actualizarte ya, no hay garantía de que esperar ofrezca mejores precios. Si puedes esperar, vigila ofertas y valora bien capacidad, generación y coste por GB.

vía: thelec.kr

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