Las vacaciones deberían ser un momento para desconectar del trabajo, pero para buena parte de los empleados españoles, esa separación sigue siendo difícil de lograr. Según varios estudios recientes, más del 80 % de los profesionales atienden llamadas o mensajes laborales fuera de su horario habitual, y casi dos de cada tres continúan respondiendo a comunicaciones durante sus vacaciones. Esta realidad afecta especialmente a los llamados trabajadores sin oficina, conocidos como deskless workers, que a menudo dependen de su teléfono móvil personal para recibir instrucciones, cambios de turno o avisos operativos.
Las claves para desconectar del trabajo en 20 segundos
- El 81,6 % de los trabajadores atiende comunicaciones laborales fuera de su jornada.
- El 63 % reconoce que sigue respondiendo durante las vacaciones.
- Los trabajadores sin oficina encuentran más difícil separar trabajo y descanso.
- Expertos señalan que una buena organización de la comunicación empresarial es fundamental para garantizar el derecho a desconectar.
La desconexión digital se ha convertido en uno de los principales desafíos en el mercado laboral, especialmente durante el verano. Aunque en España existe una ley que reconoce el derecho a desconectar, la realidad diaria demuestra que muchas empresas aún no han logrado establecer límites claros entre el tiempo laboral y el descanso.
No todos pueden activar el «modo fuera de oficina»
Gran parte del debate sobre la desconexión digital se centra en empleados de oficina que utilizan correo electrónico corporativo, laptops o herramientas digitales que pueden apagar al terminar su jornada laboral.
No obstante, para millones de trabajadores que desarrollan su actividad fuera de un despacho, la situación es muy diferente.
Personal de comercio, logística, hostelería, mantenimiento, industria o atención al cliente suele trabajar en turnos variables y necesita recibir información operativa de forma constante. En muchas empresas, esta comunicación sigue realizándose mediante aplicaciones como WhatsApp y usando el teléfono personal del empleado.
En estos casos, el fin de la jornada no siempre implica dejar de recibir mensajes relacionados con el trabajo.
Más llamadas y mensajes fuera del horario laboral
El Estudio de Bienestar y Salud Laboral en España 2026, elaborado por Edenred y Savia y recogido por Ommnio, revela que el 81,6 % de los profesionales atiende llamadas o mensajes laborales fuera de su horario de trabajo, lo que supone un incremento de 16,6 puntos porcentuales en comparación con el año anterior.
La situación tampoco mejora durante las vacaciones.
Una encuesta de InfoJobs publicada en 2025 indica que el 63 % de los empleados sigue respondiendo llamadas, mensajes o correos electrónicos en sus días libres. Además, dos de cada tres consideran que sus empresas no aplican medidas específicas para facilitar la desconexión digital.
La organización de la comunicación también es clave
Los expertos coinciden en que el problema no depende únicamente del comportamiento individual de los empleados.
La forma en que las empresas gestionan sus canales de comunicación también resulta determinante para garantizar el descanso.
Según la encuesta de InfoJobs, solo un 9 % de los trabajadores afirma que su empresa realiza acciones de sensibilización sobre el derecho a desconectar. El mismo porcentaje cuenta con respuestas automáticas que informan sobre el horario de atención y ofrecen un contacto alternativo en caso de urgencia.
Para Anna Quintero, directora ejecutiva de Ommnio, la situación es particularmente compleja para los empleados de primera línea.
Explica que cuando la comunicación laboral se gestiona desde el teléfono personal mediante aplicaciones de mensajería, resulta mucho más difícil distinguir claramente entre actividad profesional y tiempo de descanso.
Desconectar requiere algo más que apagar el móvil
La necesidad de establecer límites también se refleja en otros estudios europeos.
El informe HR & Payroll Pulse 2026, elaborado por SD Worx, concluye que los trabajadores españoles consideran que necesitan una media de 27,1 días de vacaciones para desconectar totalmente del trabajo, una de las cifras más altas entre los países analizados.
En sectores donde la actividad depende de turnos o donde pueden presentarse incidencias inesperadas, disponer de herramientas específicas de comunicación puede facilitar que los empleados reciban solo la información necesaria durante su horario laboral y no en sus periodos de descanso.
Además, situaciones extraordinarias como fenómenos meteorológicos, incendios o incidencias operativas, en ocasiones obligan a contactar rápidamente con los equipos. Los expertos consideran que contar con plataformas profesionales separadas de las aplicaciones de mensajería personal ayuda a mantener esa capacidad de respuesta sin convertir la disponibilidad del trabajador en una presencia permanente.
En definitiva, los especialistas afirman que el reto no solo consiste en promover el derecho a desconectar, sino también en diseñar sistemas de comunicación que respeten de manera efectiva los tiempos de descanso de todos los empleados, incluidos aquellos que nunca han tenido un botón de «fuera de oficina».
Preguntas frecuentes
¿Qué porcentaje de empleados responde a mensajes fuera del horario laboral?
El 81,6 % de los profesionales en España responde llamadas o mensajes relacionados con el trabajo fuera de su jornada, según el Estudio de Bienestar y Salud Laboral en España 2026.
¿Los empleados siguen conectados durante sus vacaciones?
Sí. Una encuesta de InfoJobs señala que el 63 % continúa respondiendo llamadas, mensajes o correos electrónicos en sus días libres.
¿Quiénes tienen más dificultades para desconectar?
Principalmente, los trabajadores de primera línea o workers sin oficina, quienes desarrollan su actividad fuera de los entornos de oficina y, en muchos casos, utilizan su teléfono móvil personal para comunicaciones laborales.
¿Qué pueden hacer las empresas para facilitar la desconexión?
Los expertos recomiendan establecer canales específicos para la comunicación laboral, definir protocolos claros fuera del horario de trabajo y promover medidas que respeten los periodos de descanso.
