China breidt privé IoT-onderneming via satelliet uit met nieuwe licentie voor Geespace

China ha dado un nuevo paso hacia la apertura de sus comunicaciones satelitales a empresas privadas. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MIIT) ha otorgado autorización a Zhejiang Geespace Technology, una compañía de tecnología espacial vinculada al grupo Geely, para llevar a cabo durante dos años una prueba comercial de servicios de Internet de las Cosas (IoT) por satélite. La empresa podrá operar legalmente estos servicios utilizando la primera fase de la constelación Geely Future Mobility.

Las claves del IoT satelital de Geespace en 20 segundos

  • El regulador chino ha concedido a Geespace una autorización experimental de dos años.
  • Es la segunda empresa privada en recibir este permiso en China, tras Guodian Gaoke en mayo.
  • Geespace cuenta con 64 satélites en órbita dentro de su primera constelación.
  • Los servicios se enfocarán en sectores como transporte, pesca, energía, agua y otros donde la cobertura terrestre sea insuficiente.
  • Pekín busca ampliar paulatinamente la participación del sector privado en las comunicaciones satelitales.

Cabe destacar quién fue el primero en obtener estas autorizaciones. Algunas informaciones internacionales han mencionado a Geespace como la primera compañía privada china autorizada para este tipo de pruebas. Sin embargo, fuentes oficiales y medios económicos chinos indican que en realidad es la segunda empresa privada, ya que Beijing Guodian Gaoke Technology obtuvo una autorización similar el pasado 6 de mayo para operar con su constelación Tianqi.

Este movimiento forma parte de una apertura regulatoria más amplia. China inició las pruebas comerciales de IoT por satélite en noviembre de 2025, tras años en los que las principales licencias de telecomunicaciones satelitales estaban mayormente en manos de grandes empresas estatales. Las empresas privadas tenían mayor presencia en la fabricación de satélites, lanzamientos y aplicaciones, pero menos en la operación directa de redes satelitales.

Geespace podrá convertir su constelación en un servicio comercial

La autorización representa un cambio significativo en la posición de Geespace como operador.

Durante los próximos dos años, podrá ofrecer de forma experimental servicios comerciales de IoT utilizando la Constelación Geely Future Mobility, una red de satélites de órbita terrestre baja (LEO) desarrollada por la compañía.

El MIIT especifica tres características principales para estos servicios: amplia cobertura, bajo consumo energético y alta fiabilidad. Las primeras aplicaciones estarán relacionadas con transporte inteligente, pesca marítima, energía y gestión de recursos hídricos, mediante recopilación automatizada de datos e interacción remota con dispositivos.

El IoT satelital no debe confundirse con las conexiones de banda ancha, como las que ofrece Starlink a hogares o empresas. Su objetivo principal es transmitir cantidades relativamente pequeñas de información entre máquinas, sensores y plataformas en lugares donde las redes móviles convencionales no llegan o son difíciles de desplegar.

Por ejemplo, un barco puede enviar su ubicación y datos de navegación, o un sensor en una infraestructura energética puede comunicar mediciones periódicas, mientras que maquinaria en zonas remotas puede informar sobre su estado sin depender de antenas 4G o 5G cercanas.

Por ello, el regulador chino considera estas redes como un complemento al Internet satelital de banda ancha, y no necesariamente un sustituto.

Además, Geespace parte de una infraestructura ya desplegada.

Actualmente, la compañía dispone de 64 satélites en órbita, según la Administración de Comunicaciones de Zhejiang. La primera fase del proyecto contempla una arquitectura de 72 satélites, incluyendo ocho de respaldo.

El proyecto ha evolucionado rápidamente. En septiembre de 2024, Geely anunció que había alcanzado los 30 satélites y que esta configuración cubría aproximadamente el 90 % del planeta durante las 24 horas. En ese momento, además, se confirmaba que la primera fase culminaría con 72 satélites y ofrecería comunicaciones satelitales de velocidades bajas y medias.

De los coches de Geely a barcos, drones y maquinaria

El origen automotriz de Geespace ayuda a entender parte de su estrategia.

La compañía forma parte del grupo tecnológico de Geely, uno de los principales conglomerados automovilísticos chinos, y desde el principio su constelación estuvo pensada alrededor de la movilidad conectada.

No obstante, las aplicaciones comerciales se están extendiendo más allá del sector automotriz.

En Taizhou, Zhejiang, se prepara la instalación de terminales satelitales en 60 barcos pesqueros, y también se utilizan estas tecnologías en comunicaciones para operaciones con drones a baja altitud. Además, Geespace ha suministrado más de 20.000 terminales en vehículos, según datos de las autoridades de Zhejiang.

La empresa también busca expandir su plataforma internacionalmente.

Fuentes oficiales de Zhejiang indican que mantiene colaboraciones con operadores de telecomunicaciones en más de 20 países. Geely ya había anunciado anteriormente proyectos y servicios en países como Omán y Malasia.

Geespace también afirma haber recibido pedidos del ecosistema de comunicaciones LEO por valor superior a 100 millones de yuanes, unos 12 millones de euros al cambio actual.

Aunque estas cifras aún no colocan al IoT satelital como un negocio comparable a las grandes redes móviles, demuestran que China está buscando aplicaciones rentables con sus constelaciones, mientras continúa construyendo una infraestructura espacial mucho mayor.

China abre un mercado anteriormente reservado a las estatales

Esta decisión tiene una dimensión regulatoria que va más allá de Geespace.

Durante años, las licencias básicas de telecomunicaciones satelitales en China estuvieron principalmente en manos de grandes empresas estatales. Las privadas podían fabricar satélites, desarrollar componentes, participar en lanzamientos o vender aplicaciones, pero tenían muchas dificultades para convertirse en operadores de comunicaciones.

Ese escenario está comenzando a cambiar.

En noviembre de 2025, el MIIT lanzó oficialmente el programa de pruebas comerciales para IoT satelital. En ese mismo mes, el Consejo de Estado publicó medidas para ofrecer igualdad de condiciones a la inversión privada en actividades espaciales comerciales, incluyendo aspectos relacionados con frecuencias y autorizaciones de lanzamiento.

La primera autorización llegó en mayo de 2026.

Beijing Guodian Gaoke Technology obtuvo entonces permiso para operar durante dos años los servicios comerciales mediante su constelación Tianqi, también en órbita terrestre baja. Actualmente, la red cuenta con 41 satélites y ya ofrece cobertura global en aplicaciones como pesca, energía, logística, agricultura, emergencias y seguimiento de activos.

La autorización concedida a Geespace confirma que aquella fue solo la primera de varias.

El propio MIIT define esta nueva aprobación como una medida para ampliar aún más la apertura del IoT satelital a empresas privadas. Además, señala que continuará revisando las condiciones de acceso al mercado, reforzando la supervisión de las redes y las exigencias de seguridad.

No implica que China haya liberalizado completamente las telecomunicaciones satelitales, sino que estas autorizaciones de dos años se enmarcan en un marco regulatorio controlado.

El IoT, una de las primeras vías comerciales del 6G satelital

Detrás de estas pruebas también está el desarrollo futuro de las redes 6G.

Geespace ha realizado ensayos terrestres basados en 3GPP IoT NTN, un conjunto de especificaciones que permite integrar redes no terrestres (Non-Terrestrial Networks) con tecnologías móviles estandarizadas. La compañía trabaja paralelamente en tecnologías relacionadas con el 6G y comunicaciones satelitales.

La visión a largo plazo es que las futuras redes móviles combinen de forma progresiva infraestructura terrestre y espacial.

Los satélites no necesitan reemplazar las antenas móviles en ciudades, donde las redes terrestres siguen siendo mucho más capaces. Su utilidad es mayor en océanos, desiertos, montañas, explotaciones agrícolas, infraestructuras energéticas y corredores logísticos donde instalar estaciones base resulta costoso o inviable.

China está probando este modelo antes de que el 6G llegue comercialmente.

El IoT también representa una vía de entrada relativamente sencilla, ya que muchas aplicaciones no requieren transmitir vídeo ni grandes cantidades de datos. Un sensor industrial, un contenedor, un vehículo o una embarcación pueden operar con mensajes pequeños y periódicos.

La próxima prueba será económica: evaluar si suficientes empresas están dispuestas a pagar por esa conectividad, sustentando así las constelaciones y los terminales necesarios.

Las autorizaciones de Guodian Gaoke y Geespace facilitarán al regulador chino obtener esa información. En los próximos dos años, podrá analizar la demanda, la seguridad, el rendimiento técnico y los modelos económicos, antes de decidir cuánto ampliar el acceso privado en uno de los segmentos más controlados de sus telecomunicaciones.

Preguntas frecuentes

¿Qué permiso ha recibido Geespace en China?

El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información ha autorizado a Geespace a realizar una prueba comercial de servicios IoT satelital durante dos años utilizando la primera fase de su constelación Geely Future Mobility.

¿Es Geespace la primera empresa privada china con esta autorización?

No. Aunque algunas fuentes internacionales la han mencionado como tal, Beijing Guodian Gaoke Technology fue la primera en obtener la autorización en mayo de 2026. Las autoridades de Zhejiang especifican a Geespace como la segunda empresa privada autorizada.

¿Cuántos satélites tiene Geespace?

Actualmente, la compañía posee 64 satélites en órbita. La primera fase de su constelación contempla 72 satélites, incluyendo ocho de respaldo.

¿Para qué sirve el IoT satelital?

Permite conectar sensores, vehículos, barcos, maquinaria y otros dispositivos en zonas donde las redes terrestres son escasas o inexistentes. Sus aplicaciones incluyen transporte, pesca, logística, energía, agricultura y gestión de infraestructuras.

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