Ormuz doet de hydrofluorzuur duurder worden en drukt op Samsung en SK Hynix

La crisis del Estrecho de Ormuz comienza a sentirse en una parte poco visible, pero fundamental, de la cadena de semiconductores: los materiales químicos. Después de semanas de tensión en gases, disolventes y materias primas relacionadas con el petróleo y el gas, la atención se desplaza ahora hacia el ácido fluorhídrico, utilizado en la fabricación de chips, especialmente en procesos de grabado y limpieza de obleas.

Según The Elec, los fabricantes surcoreanos de ácido fluorhídrico para semiconductores, incluyendo Soulbrain, ENF Technology y Foosung, ya están comprando fluoruro de hidrógeno anhidro procedente de China, con un incremento cercano al 40 % respecto a principios de año. Se espera que este encarecimiento repercuta en Samsung Electronics y SK hynix entre finales de junio y julio, en un momento en que la memoria DRAM, NAND y HBM ya enfrentan presiones de precios debido a la demanda de inteligencia artificial.

De azufre a ácido fluorhídrico

La cadena que explica la subida parece lejana al chip, pero en realidad es directa. El fluoruro de hidrógeno anhidro se produce a partir de fluorita y ácido sulfúrico. A su vez, el ácido sulfúrico depende del azufre, que se obtiene mayormente como subproducto del refinado de petróleo y gas natural. Si el suministro de azufre se ve tensionado por una interrupción en Oriente Medio, el impacto puede acabar afectando a las fábricas de semiconductores.

The Elec relaciona la subida con el cierre del Estrecho de Ormuz y la desaparición de más del 30 % del suministro global de azufre. Esta situación habría disparado el precio del ácido sulfúrico, que a su vez impulsa al alza el fluoruro de hidrógeno anhidro. SunSirs, proveedor chino de datos de materias primas, situaba el precio interno del ácido sulfúrico en China en torno a 2.100 yuanes por tonelada a mediados de abril, más del doble respecto a principios de año, según datos de South China Morning Post y The Elec.

El problema se agrava porque China es el mayor productor mundial de ácido sulfúrico y, ante la falta de azufre de Oriente Medio, ya ha comenzado a priorizar su demanda interna. El ácido sulfúrico no solo se usa en semiconductores; también es esencial en fertilizantes, refino, acero, fundición de cobre y níquel, materiales para baterías y otros procesos industriales. Cuando una materia prima tan básica se encarece, la presión se distribuye por múltiples cadenas de producción.

En Corea del Sur, el impacto se siente en el siguiente eslabón. El país puede producir ácido sulfúrico gracias a subproductos de la fundición de metales no ferrosos, pero aún no cuenta con suficiente capacidad local de fluoruro de hidrógeno anhidro. Según The Elec, aproximadamente el 90 % del material que utilizan los fabricantes de productos químicos para semiconductores procede de China. Esta dependencia deja a Samsung y SK hynix expuestas a subidas externas justo en un momento en que el mercado de memoria ya vive tensión.

Un material pequeño con un papel enorme

El ácido fluorhídrico es uno de esos materiales que rara vez acaparan titulares en tecnología, pero sin los cuales no se pueden fabricar chips avanzados. Se emplea principalmente en procesos de grabado, donde ayuda a eliminar capas específicas de material de la oblea, y en limpieza, para remover óxidos o contaminación metálica de la superficie.

En la industria de semiconductores, el ácido fluorhídrico estándar suele prepararse diluyendo fluoruro de hidrógeno anhidro con agua ultrapura hasta una concentración del 49 % de HF y 51 % de agua. Cuando se mezcla con fluoruro de amonio se obtiene BOE (Buffered Oxide Etchant), una solución utilizada en procesos de patrón fino, ya que permite un grabado más lento y uniforme.

Las cifras reflejan la escala del problema. The Elec estima que las plantas coreanas de semiconductores consumen unas 60.000 toneladas anuales de ácido fluorhídrico y entre 90.000 y 100.000 toneladas de BOE. No es un insumo marginal; es un material recurrente en la fabricación de DRAM, NAND, lógica y otros dispositivos.

La memoria, en particular, es muy sensible a estos cambios porque se fabrica en grandes volúmenes y con procesos muy repetitivos. Cada oblea pasa por múltiples etapas de deposición, litografía, grabado y limpieza. Si un químico básico se encarece, el impacto por unidad puede parecer pequeño, pero se multiplica por millones de obleas y contratos de suministro a largo plazo.

Esto no significa que el precio final de la RAM o los SSD vaya a subir automáticamente por el ácido fluorhídrico, pero sí añade un coste adicional en una cadena que ya se ve afectada por la IA, la HBM, la demanda de servidores y las estrategias de los grandes fabricantes para priorizar productos con mayor margen de beneficio.

La memoria ya estaba bajo presión

El mercado de memoria no necesitaba otro problema. La demanda de inteligencia artificial está absorbiendo rápidamente HBM, DRAM de servidores y SSD empresariales, reduciendo la flexibilidad en las líneas de producción y afectando a segmentos menos rentables, como ciertos módulos de consumo o memorias más antiguas.

Samsung y SK hynix ocupan roles clave en esta cadena. SK hynix lidera en el suministro de HBM para aceleradores de IA, mientras Samsung busca reforzar su posición en memoria avanzada y mantener su gran capacidad en DRAM y NAND. Cualquier incremento en los costos de materiales esenciales llega en un momento delicado, cuando los centros de datos aseguran capacidad y los fabricantes de PCs, smartphones y servidores revisan sus previsiones de compra.

La situación recuerda a 2019, cuando Japón impuso restricciones a la exportación de materiales críticos hacia Corea del Sur, incluyendo fluoruro de hidrógeno de alta pureza. Esa crisis aceleró los esfuerzos coreanos por reducir dependencias externas, pero el episodio actual evidencia que la autonomía en materiales sigue siendo un desafío. Aunque el origen de la presión cambia, la vulnerabilidad principal permanece: los químicos ultrapuros necesarios para fabricar semiconductores.

Una alternativa local está en marcha, aunque no llegará a tiempo para evitar incrementos inmediatos. BGF EcoMaterials, mediante su filial Fluorine Korea, invierte aproximadamente 150.000 millones de wones en una planta de fluoruro de hidrógeno anhidro en Ulsan. El proyecto prevé una capacidad anual de 50.000 toneladas, suficiente para cubrir cerca de la mitad de la demanda doméstica surcoreana, con finalización prevista para 2026. The Elec señala que la producción en masa comenzaría en el cuarto trimestre.

Hasta que esa capacidad esté operativa, los fabricantes surcoreanos continuarán dependiendo de China para buena parte del fluoruro de hidrógeno anhidro. Japón también está tomando medidas para reducir su exposición: proveedores como Daikin Industries y Stella Chemifa han mantenido conversaciones con BGF para asegurar suministro.

Desde una perspectiva industrial, la conclusión es clara. La cadena de semiconductores ya no puede analizarse solo en función de nodos, litografía o capacidad de empaquetado. Los químicos, gases y minerales intermedios tienen tanta importancia como las máquinas de fabricación. Un problema en el suministro de azufre puede afectar el ácido sulfúrico, el encarecimiento de este puede elevar el precio del fluoruro de hidrógeno anhidro, y ese aumento puede terminar impactando en las cuentas de Samsung y SK hynix.

El Estrecho de Ormuz vuelve a demostrar que la economía digital tiene una base física mucho más amplia de lo que habitualmente se reconoce. La IA requiere GPUs, memoria y centros de datos, pero también petróleo, gas, azufre, ácidos, agua ultrapura, logística marítima y plantas químicas. Si uno de estos eslabones falla, el impacto puede surgir en lugares imprevistos, en la RAM del próximo PC o en el coste de un SSD.

Preguntas frecuentes

¿Qué material se está encareciendo en la industria de chips?
El foco está en el fluoruro de hidrógeno anhidro, materia prima utilizada para producir ácido fluorhídrico de grado semiconductor.

¿Por qué afecta el Estrecho de Ormuz al ácido fluorhídrico?
Porque la tensión en el suministro de azufre incrementa el precio del ácido sulfúrico, esencial para fabricar fluoruro de hidrógeno anhidro. Este material se transforma posteriormente en ácido fluorhídrico para semiconductores.

¿Samsung y SK hynix pagarán más por estos químicos?
Según The Elec, los proveedores surcoreanos ya compran materia prima a precios más elevados y trasladarán estos costes a Samsung y SK hynix entre finales de junio y julio.

¿Esto provocará un aumento en los precios de la RAM y los SSD?
Podría ejercer presión sobre los precios, aunque no es el único factor. La demanda de IA, HBM, servidores y SSD empresariales ya tensiona el mercado.

vía: thelec.kr

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