Spanje toont kracht in Europees project voor een soevereine cloud

España busca tener un papel destacado en la construcción de la próxima generación de infraestructuras cloud y edge europeas. Telefónica España, Arsys, la Corporación MONDRAGON y OpenNebula Systems, las cuatro empresas nacionales que participan directamente en el IPCEI-CIS, han presentado sus avances en la jornada “Soberanía Digital y Edge en los proyectos europeos IPCEI: la iniciativa 8ra”, organizada por Telefónica y Arsys.

Este encuentro ha servido para contextualizar una iniciativa que va mucho más allá de la tecnología. El IPCEI-CIS, también conocido como 8ra, tiene como objetivo crear un ecosistema europeo de infraestructuras cloud y edge interoperables, abiertas y seguras, capaces de reducir dependencias, fortalecer el control de datos y facilitar nuevos servicios digitales para empresas, administraciones públicas e industrias.

La Comisión Europea define el IPCEI-CIS como el primer Proyecto de Interés Común Europeo (IPCEI) en el ámbito de la computación en la nube y edge. Su meta es desarrollar un ecosistema cloud-edge multiproveedor, con tecnologías federadas, eficientes y confiables, para el procesamiento distribuido de datos. La iniciativa agrupa 19 proyectos directos liderados por empresas europeas y cerca de 100 socios indirectos, con una financiación pública autorizada de hasta 1.200 millones de euros y una movilización total prevista de hasta 3.500 millones.

Soberanía digital, pero aplicada a infraestructura tangible

La soberanía digital es un término muy utilizado en Europa, a veces en exceso. En este caso, el debate se centra en una necesidad concreta: contar con infraestructura cloud y edge que permita a las organizaciones europeas ejecutar aplicaciones, procesar datos y desplegar servicios avanzados sin depender completamente de proveedores no europeos o de arquitecturas cerradas.

Durante la jornada, Jesús Marcos, del gabinete de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales (SETELECO), resaltó la importancia de la colaboración público-privada en este tipo de proyectos de I+D. “Los IPCEI son una herramienta clave para la soberanía europea. Sin el impulso del Plan de Recuperación y una colaboración estrecha entre sector público y privado, España no podría participar en proyectos de esta magnitud. Nuestro objetivo es que este esfuerzo tenga un impacto real y duradero”, afirmó.

Su intervención condensa la filosofía del programa: Europa no busca solo regular la nube o exigir cumplimiento normativo. Pretende desarrollar capacidades tecnológicas propias, fomentar la interoperabilidad y crear alternativas para sectores que requieren control sobre datos, latencia, resiliencia y cumplimiento normativo. Esto es especialmente relevante en ámbitos como la industria, sanidad, administración pública, finanzas, energía y servicios digitales críticos.

Telefónica España concentró su aportación en el despliegue de nodos edge y en la conectividad que debe unir estas capacidades distribuidas. Luis Almansa, experto en Estrategia de Transformación TI en Telefónica España, explicó que la compañía está desplegando una red de nodos edge en todo el territorio nacional para transformar centrales en pequeños centros de datos de baja latencia. Actualmente, cuentan con 17 nodos con infraestructura TI lista, diseñados para que los clientes puedan desplegar aplicaciones que requieran cercanía, alto rendimiento y tiempos de respuesta reducidos.

Arsys, MONDRAGON y OpenNebula: tres piezas complementarias

Arsys presentó su trabajo en una plataforma de orquestación orientada a un ecosistema abierto y multiproveedor. Javier Arnáez, gerente del departamento de innovación de Arsys Lab, destacó la soberanía del dato como eje principal del proyecto. La idea es permitir a las empresas ejecutar aplicaciones y gestionar datos en nodos edge cercanos, con eficiencia, control y seguridad, manteniendo el valor del dato dentro de Europa.

Este enfoque responde a uno de los grandes desafíos del cloud actual. Muchas organizaciones ya utilizan varias nubes, centros de datos propios, servicios de colocation, edge y especializados. El problema ya no es solo contratar capacidad, sino poder mover cargas, gobernar datos y operar servicios de manera coherente sin quedar atrapadas en un solo proveedor. La interoperabilidad deja de ser una cuestión técnica secundaria y pasa a ser una condición necesaria para la verdadera soberanía.

La Corporación MONDRAGON aportó su visión industrial. Michel Íñigo, gerente senior de Innovación y Tecnología, destacó que el proyecto busca desplegar soluciones de inteligencia artificial descentralizadas capaces de optimizar la producción en tiempo real. En fábricas y entornos industriales, el edge no es una moda: responde a la necesidad de procesar datos cerca de las máquinas, reducir la latencia, mantener la continuidad operativa y evitar que datos sensibles tengan que salir hacia una nube centralizada.

La participación de OpenNebula Systems se enfocó en la capa de software. Alfonso Carrillo, Arquitecto Principal de Soluciones de Edge, y Pablo del Arco, Ingeniero de Innovación en Cloud y DevOps, defendieron la aportación del software open source europeo para simplificar una nube soberana multiproveedor. “Proporcionamos la capa de software de código abierto que facilita la gestión unificada y la portabilidad de las cargas de trabajo, simplificando la complejidad de la nube distribuida”, indicaron.

OpenNebula ocupa un papel relevante en esta conversación, ya que su tecnología ha sido diseñada durante años para gestionar nubes privadas, nubes híbridas y entornos edge con una base abierta. En un proyecto como 8ra, esta capa puede ayudar a que diferentes infraestructuras funcionen como un todo integrado y no como islas aisladas.

El continuo cloud-edge como base para nuevos servicios europeos

El concepto de continuidad cloud-edge es fundamental en 8ra. La idea no es sustituir la nube por el edge ni crear una única nube europea centralizada. El objetivo es construir una infraestructura distribuida donde los datos y aplicaciones puedan ejecutarse en el lugar más conveniente: un centro de datos central, un nodo regional, una ubicación cercana al usuario, una fábrica o un entorno especializado.

Esto resulta especialmente importante para servicios que requieren baja latencia, cumplimiento normativo y control del dato. Un sistema de visión artificial industrial, una aplicación sanitaria, una plataforma de movilidad, un servicio público digital o una solución de IA para mantenimiento predictivo no siempre encajan en una nube remota. En muchos casos, necesitan procesamiento cercano, pero con la elasticidad, gestión y automatización propias del cloud.

España cuenta con varios activos que le otorgan ventajas en este campo. Tiene operadores de telecomunicaciones con red nacional, proveedores de cloud con experiencia empresarial, centros tecnológicos, industrias avanzadas y empresas de software especializadas en cloud abierto. El reto será convertir estos activos en servicios reales, interoperables y competitivos frente a las grandes plataformas globales.

La jornada organizada por Telefónica y Arsys evidencia que los participantes españoles están abordando diferentes capas del mismo desafío: conectividad y nodos edge, orquestación multiproveedor, aplicaciones industriales de IA descentralizada y software abierto para gestionar todo el ecosistema. Aunque ninguna de estas piezas por sí sola basta, en conjunto apuntan hacia una infraestructura más cercana a la visión europea: una nube distribuida, segura y con mayor control sobre los datos.

El impacto real del IPCEI-CIS no se medirá solo en prototipos o presentaciones, sino en su capacidad para generar servicios útiles para empresas y administraciones, atraer ecosistemas tecnológicos, facilitar migraciones, reducir dependencia de proveedores externos y crear modelos de negocio sostenibles. La soberanía digital requiere inversión pública, sí, pero también productos que funcionen, clientes que los adopten y proveedores que puedan ofrecer una calidad de servicio adecuada.

En este proceso, España llega con ventajas. La participación de Telefónica, Arsys, MONDRAGON y OpenNebula en 8ra posiciona al país para aportar tecnología, casos de uso e infraestructura. El desafío ahora es pasar de la colaboración europea a implementaciones reales que demuestren valor en entornos concretos.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el IPCEI-CIS o 8ra?
Es un Proyecto de Interés Común Europeo dedicado a infraestructuras y servicios cloud-edge de próxima generación. Tiene como finalidad crear un ecosistema europeo interoperable, abierto y seguro para el procesamiento distribuido de datos.

¿Qué empresas españolas participan directamente?
Las empresas implicadas son Telefónica España, Arsys, la Corporación MONDRAGON y OpenNebula Systems.

¿Por qué es importante para la soberanía digital?
Porque busca reforzar el control europeo sobre datos, infraestructuras y servicios digitales, reduciendo dependencias y facilitando alternativas interoperables en cloud y edge para empresas y administraciones.

¿Qué aporta el edge computing al proyecto?
Permite procesar datos cerca de usuarios, fábricas, máquinas o servicios críticos, reduciendo la latencia y mejorando la seguridad, el control y la continuidad operacional.

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