De wedloop om AI laat Big Tech meer dan 1 biljoen euro achter in toekomstige huurkosten

Microsoft, Meta, Oracle, Amazon y Alphabet han comprometido aproximadamente 1,09 billones de dólares en pagos futuros por contratos de arrendamiento aún por comenzar, en gran medida vinculados a la enorme capacidad de centros de datos necesaria para inteligencia artificial y servicios en la nube. Esta cifra, recopilada por Reuters a partir de documentos regulatorios y análisis de Goldman Sachs, casi quadrulica los aproximadamente 285.000 millones de dólares que estas compañías ya reconocen como pasivos por arrendamientos.

Las claves de los alquileres de centros de datos para IA en 30 segundos

  • Microsoft acumula unos 329.100 millones de dólares en arrendamientos aún no iniciados y Oracle otros 260.000 millones.
  • Meta declaró 278.990 millones y posteriormente firmó acuerdos adicionales por unos 68.000 millones.
  • Amazon alcanza 137.210 millones y Alphabet 85.200 millones, aunque no todos estos contratos corresponden exclusivamente a centros de datos.
  • Gran parte de estas obligaciones aún no figuran como pasivos en balance porque los arrendamientos no han comenzado.
  • El riesgo surge si la demanda futura de computación para IA resulta inferior a la capacidad contratada.

Estas cifras ayudan a comprender una parte menos visible de la carrera por construir infraestructura para IA. Cuando Microsoft, Meta o Google anuncian inversiones multimillonarias en centros de datos, la atención suele centrarse en el gasto de capital, servidores NVIDIA, energía necesaria o nuevos campus.

Pero las empresas tecnológicas no están construyendo toda esa infraestructura por sí mismas.

También están reservando capacidad de terceros mediante contratos que pueden extenderse por más de una década.

Y esto genera compromisos económicos enormes que aún no aparecen en los balances de la misma forma que una deuda bancaria o un bono.

No significa que las compañías oculten 1,09 billones de dólares de deuda. Son categorías contables distintas. Pero sí implica que han adquirido obligaciones contractuales que afectarán sus costes durante muchos años.

Microsoft ya tiene comprometidos 329.100 millones de dólares

Microsoft presenta actualmente la cifra más alta conocida.

Al cierre de su ejercicio fiscal, terminado el 30 de junio, la compañía declaró 329.100 millones de dólares en contratos de arrendamiento aún no iniciados, principalmente relacionados con centros de datos.

El aumento ha sido extraordinariamente rápido.

Tres meses antes, en marzo, Microsoft comunicaba 196.600 millones. En solo ese trimestre añadió más de 130.000 millones de dólares en nuevos compromisos.

La compañía interpreta este crecimiento como una respuesta a la demanda esperada en los próximos años.

Hay cierta lógica operacional. Construir un centro de datos para IA no se decide cuando aparece el cliente.

Es necesario conseguir terrenos, conexión eléctrica, transformadores, refrigeración, redes y servidores. En ciertos mercados, la disponibilidad energética se está convirtiendo en uno de los principales límites para ampliar capacidad.

Reservar infraestructura con años de antelación asegura su disponibilidad.

Pero también implica comprometerse a pagarla.

Oracle: 260.000 millones en contratos de hasta 19 años

El caso de Oracle resulta aún más llamativo al compararlo con el tamaño de su balance.

La propia compañía informó a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) que, a 31 de mayo de 2026, tenía 260.000 millones de dólares en obligaciones adicionales de arrendamiento, casi todos relacionados con centros de datos.

Los contratos comenzarán generalmente entre los ejercicios fiscales 2027 y 2029.

Y aquí surge otra dato importante: tendrán duraciones de entre 15 y 19 años.

No son reservas de capacidad para unos meses.

Oracle está comprometiendo infraestructura que podría seguir pagando hasta la década de 2040.

Mientras tanto, su balance reconocía unos 37.900 millones de dólares en pasivos actuales por arrendamientos. Los 260.000 millones pendientes son casi siete veces esa cantidad.

El riesgo no radica necesariamente en que Oracle no pueda usar esa infraestructura.

La compañía está incrementando rápidamente su negocio en la nube y necesita capacidad para contratos de gran tamaño en IA. El problema está en la diferencia temporal entre comprometer la infraestructura y saber cuál será realmente la demanda en diez o quince años.

Meta también supera los 250 mil millones

Meta sigue una estrategia igualmente agresiva.

Al cierre del segundo trimestre, comunicó aproximadamente 278.990 millones de dólares en obligaciones por arrendamientos aún no iniciados, relacionados con centros de datos, instalaciones de colocación y infraestructura de red.

Los contratos pueden comenzar hasta 2036 y tener duraciones de hasta 30 años.

Luego, hubo otro movimiento.

En julio, tras cerrar el trimestre, Meta firmó nuevos contratos de centros de datos que añadieron aproximadamente 68.000 millones de dólares en compromisos, con periodos de entre 18 y 20 años.

Esto muestra cuán rápido están aumentando estas cifras.

Un estado financiero puede quedar desactualizado en cuestión de semanas.

Amazon y Alphabet alcanzan la cifra del billón

Reuters estima que los compromisos de Amazon rondan los 137.210 millones de dólares, mientras que los de Alphabet alcanzan los 85.200 millones.

Es importante señalar una diferencia significativa.

No todas las empresas informan sus cifras usando los mismos criterios.

Por ejemplo, Amazon, además de centros de datos, incluye arrendamientos para numerosos activos como almacenes, oficinas, aviones y vehículos. Por tanto, sus 137.210 millones no corresponden únicamente a infraestructura para IA.

La cifra agregada de 1,09 billones debe entenderse con esa precaución.

Sirve para mostrar la magnitud de los compromisos asumidos por estos cinco grandes grupos tecnológicos, pero no equivale exactamente a 1,09 billones de dólares en centros de datos específicos para IA.

¿Por qué todavía no aparecen en sus balances?

La explicación radica en cómo se contabilizan los arrendamientos aún no iniciados.

Cuando una empresa firma hoy un contrato para usar un centro de datos cuya operación comenzará en dos años, ese acuerdo puede ser vinculante, pero en general, el activo por derecho de uso y el pasivo de arrendamiento no se reconocen hasta que la instalación está lista para usarse.

Hasta entonces, el compromiso aparece en las notas de los estados financieros.

Es precisamente lo que Oracle explica en su último informe anual: sus 260.000 millones de dólares en compromisos adicionales no estaban reflejados en el balance consolidado ni en la tabla de vencimientos de arrendamientos a 31 de mayo.

Eso no convierte automáticamente esas cantidades en deuda oculta.

Pero las agencias de calificación y los analistas de crédito pueden incluir esas cifras en sus métricas para evaluar la exposición financiera real de una empresa.

Goldman Sachs estima que los compromisos totales de arrendamientos de los grandes hiperescalares alcanzan aproximadamente 1,5 billones de dólares, de los cuales alrededor de un billón corresponden a contratos aún no iniciados.

Y los arrendamientos son solo una parte de esa factura.

El compromiso real con la IA es aún mayor

Las empresas tecnológicas también firman contratos para la compra de chips, servidores, electricidad y capacidad en la nube.

El Financial Times calcula que los principales grupos relacionados con la infraestructura de IA acumulan cerca de 1,5 billones de dólares en compromisos de compra adicionales.

Estas cifras no deben sumarse directamente a los arrendamientos, ya que implican obligaciones de naturaleza diferente y las empresas emplean distintos criterios de reporte.

Pero ilustran hasta qué punto la carrera por la IA deja de ser solo una cuestión de gasto anual.

Las grandes tecnológicas están comprometiendo una parte significativa de sus inversiones futuras.

El Wall Street Journal estima que las obligaciones fuera de balance, principalmente relacionadas con infraestructura de IA, podrían acercarse en conjunto a 3 billones de dólares, incluyendo arrendamientos y contratos de suministro a largo plazo.

El mercado también empieza a requerir mayor financiación. Reuters Breakingviews calcula que Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft y Oracle podrían gastar conjuntamente alrededor de 750.000 millones de dólares en centros de datos durante 2026.

La gran estrategia: que las GPU sigan llenas por años

Toda esta infraestructura tiene sentido si la demanda continúa creciendo.

Microsoft necesita capacidad para Azure y sus servicios de IA. Meta construye enormes clústeres para entrenamiento e inferencia. Oracle requiere infraestructura para OCI y sus grandes clientes de IA. Amazon y Google enfrentan necesidades similares.

Si las GPU y los servidores permanecen suficientemente utilizados, asegurar energía y centros de datos por anticipado puede convertirse en una ventaja competitiva.

El escenario opuesto es más complejo.

Una desaceleración en el crecimiento, modelos mucho más eficientes, avances tecnológicos importantes o una capacidad instalada superior a la demanda podrían dejar instalaciones subutilizadas mientras los contratos siguen generando pagos.

Y un centro de datos contratado por 15 o 20 años no puede reducirse con la misma facilidad que una instancia en la nube.

De ahí surge el verdadero significado de ese billón de dólares.

La carrera por la inteligencia artificial ya no es solo comprar GPU de última generación. Microsoft, Meta, Oracle, Amazon y Alphabet están reservando electricidad, edificios y capacidad informática que aún no existe, para una demanda que esperan tener durante la próxima década.

Esta estrategia les puede proporcionar la infraestructura necesaria para dominar un sector mucho más grande.

También puede dejarles una factura durante años si las estimaciones actuales sobre demanda de IA resultan demasiado optimistas.

Preguntas frecuentes

¿Las Big Tech tienen realmente 1,09 billones de dólares de nueva deuda?

No. Son principalmente compromisos futuros derivados de arrendamientos aún no comenzados y no deben confundirse directamente con deuda financiera. Sin embargo, representan obligaciones contractuales que los analistas consideran al evaluar el apalancamiento.

¿Qué empresa tiene más arrendamientos pendientes?

Microsoft lidera con aproximadamente 329.100 millones de dólares, seguida por Meta y Oracle. Oracle reportó 260.000 millones, casi todos relacionados con centros de datos.

¿Por qué todavía no aparecen estos contratos como pasivos?

Porque muchos centros de datos aún no están disponibles para su uso. Los compromisos se detallan en las notas de los estados financieros y los pasivos correspondientes se reconocerán cuando comiencen los contratos.

¿Qué pasa si disminuye la demanda de inteligencia artificial?

Las empresas podrían verse pagando durante años por capacidad subutilizada. Algunos contratos tienen duraciones de entre 15 y 30 años, por lo que las decisiones actuales pueden tener consecuencias financieras durante buena parte de la próxima década y más allá.

vía: LinkedIn

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