De Europese elektriciteit bedreigt de concurrentiekracht van datacenters en AI

El costo de la electricidad se está convirtiendo en una variable cada vez más crucial para la infraestructura tecnológica europea. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) indica que en 2025, los precios mayoristas de electricidad para industrias intensivas en energía en la Unión Europea fueron, en promedio, aproximadamente el doble que en Estados Unidos y más de un 50 % superiores a los de China e India. Al mismo tiempo, Europa experimentó un incremento en las horas con precios negativos, creando un escenario que pone el foco en el almacenamiento, la flexibilidad de la demanda y la capacidad de las redes.

Claves sobre electricidad e infraestructura tecnológica europea en 30 segundos

  • En 2025, el coste de la electricidad para industrias electrointensivas en la UE fue aproximadamente el doble que en EE. UU. y más de un 50 % superior a China e India.
  • El precio mayorista medio en Europa alcanzó unos 95 dólares/MWh, cerca del doble del registrado en EE. UU. e India.
  • España, Francia, Alemania y Países Bajos tuvieron precios mayoristas negativos en cerca del 6 % de las horas del año.
  • El exceso de generación en ciertos momentos convive con costes medios elevados durante todo el año.
  • Elementos como baterías, redes, interconexiones y consumo flexible son necesarios para optimizar el uso de la electricidad disponible.

Los datos de la AIE provienen de su informe Electricity 2026 y tienen una relevancia particular para el sector tecnológico. La electricidad no solo alimenta hogares y fábricas: también sostiene centros de datos, redes de telecomunicaciones, sistemas de refrigeración, instalaciones de fabricación de semiconductores y las infraestructuras cruciales para entrenar y desplegar modelos de inteligencia artificial.

En todos estos ámbitos, además del coste medio de la electricidad, importan la disponibilidad de potencia, la estabilidad del suministro y la capacidad para trasladar parte del consumo a horas con mayor generación, maximizando la eficiencia.

quarterly average wholesale electricity prices for selected regions 2018 2027

Europa se encuentra en una situación donde ambas variables adquieren importancia: mantiene un diferencial de precios elevado respecto a otras grandes economías y, paralelamente, registra cada vez más episodios de electricidad mayorista con precios negativos.

Europa mantiene una brecha de costes frente a EE. UU. y Asia

La AIE estima que en 2025, los precios finales de electricidad para grandes consumidores industriales en la UE fueron aproximadamente el doble que en EE. UU. y más de un 50 % superiores a China e India.

Este dato no describe específicamente el coste para centros de datos o empresas tecnológicas, sino que se refiere a grandes clientes industriales en sectores intensivos en energía. Sin embargo, su relevancia para actividades que requieren un consumo eléctrico continuado es notable.

El crecimiento de la computación en la nube y de la inteligencia artificial está impulsando una mayor demanda de instalaciones con alta densidad de potencia. A medida que avanzan los aceleradores y los sistemas de refrigeración, la electricidad deja de ser un coste secundario y pasa a condicionar decisiones sobre dónde desplegar nueva capacidad.

Lo mismo ocurre en la fabricación de semiconductores, donde las plantas necesitan suministro eléctrico estable y grandes volúmenes de energía para mantener sus procesos en marcha.

La AIE señala que este diferencial europeo persistió en 2025, después de dos años de descenso desde el máximo alcanzado en la crisis energética de 2022. Por tanto, el problema no se resolvió con la corrección de precios respecto a aquel período.

El mercado mayorista europeo alcanzó unos 95 dólares/MWh

En 2025, el precio mayorista medio en la Unión Europea fue de aproximadamente 95 dólares/MWh, un 10 % más que en 2024.

Este incremento se atribuye a varios factores, entre ellos el aumento del precio del gas natural. El mercado TTF neerlandés creció cerca del 9 %, mientras que el precio medio de los derechos de emisión del sistema europeo de comercio de emisiones (EU ETS) subió un 15 %, alcanzando unos 75 euros por tonelada de CO₂.

Europa mantuvo el nivel más alto entre los mercados analizados por la AIE, situándose aproximadamente en el doble de EE. UU. e India, por encima también de Australia y Japón.

Para la infraestructura digital, esta brecha puede influir en los costes operativos y en las decisiones de expansión. Dado que una vez construida una instalación, trasladarla no es fácil, la disponibilidad de electricidad competitiva y la futura capacidad de la red son elementos clave en la planificación.

El dato llamativo: aumentan las horas con precios negativos

La parte opuesta del mercado europeo se refleja en los gráficos de la AIE sobre precios negativos.

Durante 2025, España, Francia, Alemania y Países Bajos registraron precios mayoristas negativos en aproximadamente el 6 % de las horas del año. En 2024, esta proporción oscilaba entre el 3 % y el 5 % en estos mercados.

España experimentó el mayor incremento interanual entre los mercados europeos: las horas con precios negativos se duplicaron. Francia registró un aumento del 45 %, y Alemania y Países Bajos crecieron en torno a un 25 %.

Para el sector tecnológico, este comportamiento representa una oportunidad: una infraestructura capaz de ajustar parte de su consumo puede aprovechar ventanas con electricidad más económica. Sin embargo, no todos los procesos pueden trasladarse en el tiempo de forma sencilla.

Un centro de datos necesita mantener sus servicios en marcha, pero algunas cargas de computación, entrenamiento de modelos, procesamiento por lotes o tareas de alto consumo ofrecen margen para programarse en horarios con menor coste.

Aquí surge el concepto de flexibilidad de la demanda: adaptar el consumo eléctrico a las condiciones del sistema, en lugar de mantener una demanda constante en todo momento.

El papel de baterías y almacenamiento

La AIE destaca que el almacenamiento mediante baterías está modificando el comportamiento de ciertos mercados eléctricos.

En California y Texas, por ejemplo, la frecuencia de precios negativos disminuyó en 2025. La organización relaciona esta tendencia con el crecimiento de la demanda y, especialmente, con la rápida expansión del almacenamiento en baterías.

Las baterías permiten absorber electricidad en momentos de exceso de generación y devolverla cuando la demanda aumenta. Para instalaciones de alta demanda, el almacenamiento puede ser clave para gestionar picos y equilibrar la red.

En Europa, la AIE observa también diferencias en Finlandia y Suecia. Ambos países redujeron en 2025 las horas con precios negativos respecto a 2024, en un 40 % y casi un 30 %, respectivamente.

Esto responde a varios factores, como el incremento en capacidad de almacenamiento, una generación más sensible a los precios y la evolución del acoplamiento transfronterizo de los mercados.

No basta solo con aumentar la generación eléctrica

Desde una perspectiva tecnológica, estos datos revelan que Europa necesita no solo producir más electricidad, sino también poder aprovecharla en el momento y lugar adecuados.

Los precios negativos indican periodos con exceso de generación que el sistema no puede absorber. Sin embargo, los altos precios medios muestran que esta abundancia puntual no se traduce automáticamente en electricidad económica de forma constante durante el año.

Para infraestructuras digitales, esto resalta la importancia de tecnologías que gestionen el consumo: almacenamiento eficiente, sistemas de refrigeración optimizados, gestión inteligente de cargas y software que permita desplazar tareas a horarios con menor coste.

La interconexión entre países adquiere también relevancia. Una red eléctrica con mayor capacidad de transporte puede aliviar desequilibrios regionales, canalizando excedentes de una zona hacia otra que lo necesite.

Además, esto impacta en la planificación de nuevos centros de datos: contar solo con suelo apropiado ya no es suficiente; la capacidad de conexión eléctrica, los tiempos para obtenerla y sus costes influyen en la viabilidad y planificación de los proyectos.

La inteligencia artificial intensifica los retos energéticos

El aumento en la demanda eléctrica por la IA, aunque no cuantificado en el informe de la AIE, agrava la complejidad del escenario energético. No se puede decir que sea la causa principal de los precios elevados, pero sí un factor adicional que debe considerarse.

Una conclusión clara es que las infraestructuras digitales que requieren más potencia tendrán que convivir con un sistema eléctrico caracterizado por precios elevados en muchas horas y negativos en otras.

Este contexto favorece tecnologías y modelos operativos capaces de adaptarse a las condiciones de la red: computación flexible, baterías, interconexiones y gestión avanzada de la demanda permiten aprovechar los periodos de abundancia energética sin depender únicamente del precio medio.

Para Europa, los retos tecnológicos y energéticos están cada vez más interrelacionados. La competitividad de la nube, centros de datos, telecomunicaciones e IA dependerá también de un sistema eléctrico que ofrezca energía suficiente, estable y a coste razonable, asegurando la solvencia de estas infraestructuras frente a otras regiones.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia de precio tiene la electricidad industrial europea?

Según la AIE, en 2025, el coste de la electricidad para industrias intensivas en energía en la Unión Europea fue aproximadamente el doble que en Estados Unidos y más de un 50 % superior al de China e India.

¿Cuál es la relación entre los precios de la electricidad y los centros de datos?

Los centros de datos requieren grandes cantidades de electricidad para computación, almacenamiento y refrigeración. Por ello, el coste y la disponibilidad energética influyen en sus gastos operativos y en las decisiones de expansión.

¿Qué significado tienen los precios eléctricos negativos?

Indican que en ciertos momentos el precio mayorista cae por debajo de cero, generalmente en situaciones de alta generación y baja demanda. Esto no implica que todos los usuarios reciban electricidad gratis, sino un fenómeno puntual del mercado.

¿Qué tecnologías permiten aprovechar esas horas con precios negativos?

La AIE destaca el almacenamiento por baterías, la flexibilidad en el consumo y una mayor interconexión como elementos clave para equilibrar generación y demanda durante estos periodos.

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