Telefónica dejará de ser el operador responsable del servicio universal de telecomunicaciones en España a partir del 1 de enero de 2027. El Gobierno propone retirar esta obligación tras comprobar que la cobertura de las redes de alta capacidad garantiza el acceso a internet de banda ancha y las comunicaciones vocales bajo condiciones normales de explotación comercial.
Las claves del servicio universal de telecomunicaciones en 20 segundos
- Telefónica dejará de estar designada como operador del servicio universal el 31 de diciembre de 2026.
- A partir del 1 de enero de 2027, no existirá un operador único responsable de estos servicios.
- La conexión universal a internet tendrá un mínimo de 100 Mbps de bajada y 5 Mbps de subida.
- Las tecnologías disponibles incluyen fibra, cable, acceso fijo por radio y satélite.
- Telefónica mantendrá el bono social para los beneficiarios actuales con rentas familiares bajas.
El cambio está contemplado en un Proyecto de Orden del Ministerio para la Transición Digital y la Administración Pública, sometido a audiencia pública. La propuesta supone el fin de una etapa en la que Telefónica era la compañía designada para garantizar ciertos servicios básicos de telecomunicaciones.
La medida no elimina el servicio universal en sí, sino que desaparece la figura del operador específicamente designado para prestarlo. A partir de 2027, la responsabilidad será de los operadores que presten estos servicios dentro de sus respectivas zonas de cobertura.
España cambia el modelo del servicio universal
La Ley General de Telecomunicaciones establece que el servicio universal debe garantizar determinados servicios a los consumidores, independientemente de su ubicación geográfica, con una calidad determinada y a un precio asequible.
Actualmente, incluye dos elementos: el acceso adecuado y disponible a internet de banda ancha mediante una conexión fija, y las comunicaciones vocales mediante una línea fija.
El Ministerio considera que las condiciones del mercado han evolucionado lo suficiente como para retirar la obligación específica. El documento destaca la expansión de las redes de fibra óptica, la cobertura móvil 5G y la evolución de las soluciones de conectividad por satélite.
También se mencionan otras tecnologías que permiten proporcionar acceso a internet, como el cable coaxial, las redes híbridas de fibra y cable coaxial (HFC), y el acceso fijo inalámbrico mediante radio (AFR).
La Administración sostiene que esta variedad tecnológica demuestra la universalización de las redes de alta capacidad en todo el territorio nacional. El proyecto vincula esta situación con el objetivo establecido por la Ley General de Telecomunicaciones de garantizar, desde 2023, una conexión de banda ancha de al menos 100 Mbps de descarga a precios accesibles.
Además, la propuesta se apoya en el artículo 35.6 de la misma ley, que permite al Ministerio eliminar la obligación de servicio público si comprueba que los servicios se ofrecen en condiciones de competencia y en términos similares en cuanto a precio, cobertura y calidad a las que tendrían los operadores designados.
Según el Proyecto de Orden, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha emitido un informe y ha concluido que ambos servicios están asegurados actualmente por las circunstancias normales de explotación comercial.
¿Qué cambia para los usuarios a partir de enero de 2027?
La principal consecuencia práctica será que los usuarios dejarán de tener un operador único responsable del servicio universal.
El proyecto establece que todos los operadores tendrán la responsabilidad de ofrecer los servicios que integran el servicio universal en sus áreas de cobertura. Por tanto, la disponibilidad de una conexión en una zona concreta dependerá de los operadores que tengan cobertura allí.
El cambio también mantiene unos niveles mínimos para la conexión de banda ancha, con una velocidad fija de 100 Mbps de bajada y 5 Mbps de subida.
Estas cifras reflejan la evolución del servicio universal en los últimos años. La banda ancha se incorporó al servicio universal con velocidades menores a las actuales y, posteriormente, se fue aumentando el mínimo exigido por la normativa.
El Proyecto de Orden también contempla el soporte de Texto en Tiempo Real (RTT) para el servicio de comunicaciones vocales mediante línea fija. Esta función permite transmitir texto de forma simultánea durante una llamada, formando parte de las condiciones del servicio.
La eliminación de la designación de Telefónica no implica que desaparezcan las garantías sociales relacionadas con los usuarios beneficiarios de ayudas específicas.
Telefónica conservará el bono social para sus beneficiarios actuales
El Gobierno mantiene una obligación específica para Telefónica, que debe seguir aplicando el bono social a jubilados y pensionistas con renta familiar baja que ya sean beneficiarios de esta ayuda.
El proyecto establece que Telefónica mantendrá estas condiciones de accesibilidad conforme a la normativa vigente, aunque deje de ser el operador designado para el servicio universal.
Esta distinción es relevante porque el fin de la designación no implica la finalización inmediata del bono social para quienes ya lo tienen reconocido.
El proyecto fija el 1 de enero de 2027 como la fecha efectiva para el cese de la obligación de ofrecer los servicios del servicio universal como servicio público. Hasta el 31 de diciembre de 2026, Telefónica continuará siendo el operador designado según la Orden de 29 de enero de 2025.
El proceso administrativo deberá completarse y se prevé su publicación en el Boletín Oficial del Estado, además de establecer los mecanismos de recurso contra la orden una vez que sea aprobada y notificada.
Este cambio llega tras décadas en las que la garantía del servicio universal estuvo vinculada a Telefónica. La liberalización del mercado no eliminó inicialmente esa responsabilidad, sino que mantuvo la designación de un operador para asegurar ciertos servicios en condiciones comerciales específicas.
Ahora, el Ministerio considera que esa situación ha cambiado. La expansión de la fibra, la llegada del 5G y las soluciones de acceso fijo y satelital han generado, según el proyecto, condiciones de mercado suficientes para que la garantía deje de depender de una única compañía.
Por tanto, a partir de 2027, el servicio universal continuará existiendo, pero bajo un modelo distinto: sin Telefónica como operador designado y con los operadores comerciales encargados de la prestación en sus zonas respectivas.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo dejará Telefónica de ser el operador del servicio universal?
La designación de Telefónica finaliza el 31 de diciembre de 2026. La obligación de ofrecer el servicio público desaparecerá el 1 de enero de 2027.
¿Qué velocidad mínima tendrá el acceso universal a internet?
El servicio de banda ancha incluido en el servicio universal tendrá una velocidad mínima de 100 Mbps de bajada y 5 Mbps de subida.
¿Desaparece el servicio universal en 2027?
No. Aunque desaparece la figura de un operador específico, los servicios seguirán ofreciendose en las zonas de cobertura de los operadores que los presten.
¿Qué ocurrirá con el bono social de Telefónica?
Telefónica deberá mantenerlo para los jubilados y pensionistas con renta baja que ya sean beneficiarios del bono social.
